
La justicia sueca sigue detrás del famoso tracker y su último movimiento consistió en obligar a la empresa que lo alojaba a cerrarlo con una multa de 50.000€ en caso de que no lo hiciera. Por tanto los jueces se salieron con la suya durante un rato, ya que el sitio fue trasladado al hosting de uno de los socios de la compañia.
Desde entonces la página luce esa curiosa imágen, dejando bien claro que es IMPOSIBLE tirarles abajo y mucho menos desde que publicaron un meta-torrent que contenia todos sus torrents posibilitando asi el duplicado de su web.