Debido al último ataque vírico que sufrió mi ordenador, que ya tiene algunos añitos, y pese a que Windows XP me iba razonablemente bien, me he pasado a Linux, concretamente a la versión más popular, Ubuntu, en su última versión 10.04 Lucid Lynx. Pues bien, tras un mes con él, lo tengo claro: dejo el redil de Microsoft y recomiendo a nuestros lectores seguir mis pasos.
Debo dejar claro que este es un artículo pensado para todos aquellos que actualmente usan algún sistema operativo Microsoft y el ordenador les funciona peor de lo que debería. Aportará poco a expertos linuxeros y aquellos que hayan caído en las malvadas garras de Steve Jobs. No os vanagloriéis, pues seguramente disteis vuestros primeros pasos en el mundo de los ordenadores con Windows 98.










